viernes, septiembre 25, 2009

Intuí

viernes, septiembre 25, 2009
Cosas del plexo solar, que no de las vísceras mismas o de las entrañas. ¿Importará en todo caso el lugar de donde provenga tanta certidumbre? No lo creo.

jueves, septiembre 24, 2009

Pequeño merjunge cinéfilo

jueves, septiembre 24, 2009
Desde la más reciente hasta la última que recuerdo haber visto:

The reader (2008, Stephen Daldry)-. Me gustó; la actuación de la Winslet conmueve, impele a situarse en la emoción, a identificarse con ella más que tomar el papel de juez, espectador. El guión abre puntos de vista novedosos sobre temas difíciles de conversar.

¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987, Abbas Kiarostami)-. Linda historia que toca la nobleza de un niño. Aunque me quedé con el bichito de no haberla oído de la voz de los actores, en su lengua, sino con la traducción ezpañolizada simultánea. Qué pena.

La duda (2008, John Patrick Shanley)-. Buena historia, buenas actuaciones, pero el final...

Mi vida en rosa (1997, Alain Berliner)-. Sí, digamos, interesante. No me mató, quizá porque consideré muy fácil la salida del conflicto. Me pareció insuficiente el haberse quedado sólo con las fantasías de un niño que se pensaba niña, en lugar de abrir de forma más real el tema de la homosexualidad cuando se presenta así, en la naturalidad de un niño de siete años.

Opus Dei (2007, Marcela Said)-. Documental. Un punto de vista de este movimiento religioso católico en Chile. ¡Cada cosa en las viñas de...!

Promets-moi (2008, Emir Kusturica)-. Éstos servios, por la cresta. Qué divertidos que son. Música excelente, paisajes bellísimos, historia... bueno, fue un poco lugar-comunista, pero sin duda ofrecida desde una creatividad y un sentido del humor singularísimos. Lo mejor: cierto método de "hipopotamizar" al malo para luego castrarlo.

Contra la pared (2004, Fatih Akin)-. Tormentosa. Apasionada, más que romántica. Para mí, una historia sobre desatinos y desencuentros... y sobre las intuiciones. Ah, me gustó mucho la actuación de la protagonista.

El gran Torino (2009, Clean Eastwood)-. Tiene un inicio leeeeento, con una actuación momia del director que va compensando a medida que la historia agarra vuelo y el personaje cobra sentido. Deja una sensación agradable a los sentidos, no digamos qué bruto qué conmovedora que es, pero sí tiene un qué-sé-yo de conmoción.

La familia savages (2007, Tamara Jenkis)-. Una historia familiar, que podría ser la historia familiar de cualquiera. Me gustó cómo abordaba el tema de la vejez, de la relación padre-hijo, y las relaciones filiales. Con un toque de humor justo y necesario. Paréntesis: el cura protagonista de "La duda", es uno de los protagonistas de ésta película.

Cuatro minutos (2006, Chris Kraus)-. Excelente. Una chica violenta, rebelde, con un talento increíble y encerrada en una cárcel. Una profesora de piano con una historia que la conectará más de lo que piensa con su pupila. Muy buena.

jueves, septiembre 10, 2009

Novecento, Baricco.

jueves, septiembre 10, 2009
¿Puedes comprenderlo,
hermano? fue lo que no vi..., lo busqué, pero no existía, en toda aquella inmensa ciudad había de todo excepto/
Había de todo/
Pero no había un final. Lo que no vi es dónde terminaba todo aquello. El final del mundo/
Imagínate: un piano. Las teclas empiezan. Las teclas acaban. Tú sabes que hay ochenta y ocho, sobre eso nadie puede engañarte. No son infinitas. eres infinito, y con esas teclas es infinita la música que puedes crear. Ellas son ochenta y ocho. eres infinito. Eso a mí me gusta. Es fácil vivir con eso. Pero si tú/
Pero si yo subo a esa escalerilla, y frente a mí/
Pero si yo subo a esa escalerilla, y frente a mí se extiende un teclado con millones de teclas, millones y trillones/
Millones y trillones de teclas, que nunca se terminan y ésa es la verdad, que nunca se terminan y que ese teclado es infinito/
Si ese teclado es infinito, entonces/
En ese teclado no hay una música que puedas tocar. Te has sentado en un taburete equivocado: ése es el piano en el que toca Dios.

Alessandro Baricco.
Novecento, La leyenda del pianista en el océano.
Anagrama, 1999.

lunes, agosto 31, 2009

Barbara Kanam

lunes, agosto 31, 2009



Barbara Kanam [Congo]. Têti.

sábado, agosto 29, 2009

Sobre la lectura

sábado, agosto 29, 2009

Se me pide que hable del libro, pero no sé del todo lo que es el libro aunque he vivido en diálogo con él desde las infancias que no cesan. Estoy pensando en el libro manantial, tan lejos del best seller, en ese libro único escrito por el hado, que me permite ser y crecer, en esa urdimbre del sentido y del sin sentido al mismo tiempo, que me hace vislumbrar el caos primordial; en el libro creador llámese Biblia de los Vedas o Corán o Popol Vuh o Libro de los Muertos o en aquel Juego de Ilión, o El Quijote o el Fausto o la Divina Comedia o en aquellas piedras angulares que Harold Bloom registra con el designio de Canon Occidental. Pero pienso también en ese otro libro que vamos escribiendo entre todos: el del instante y el de las galaxias, que excede a toda imaginación; a la de los poetas y de los físicos, que es la misma.
Parece haber lo macrocósmico y lo microcósmico del libro, sin caer en lo esotérico. En todo caso lo que importa es que no se vea la mano, y eso lo sabemos los poetas. A Dios en el libro Mundo no se le ve la mano.
Un paso más. No soy libresco y mi escritura registra más bien el trauma primario de lo natural. De ahí mismo la sintaxis deshilachada. Pero adoro a los libros progenitores y no sé qué haríamos sin ellos. Una peste, una epidemia que hiciera estragos invisibles en la materialidad de esos papeles, un envenenamiento general de los signos portentosos, una maligna corrupción, y adiós a la memoria. A la memoria madre, esto es, a Mnemosina, madre de las Musas ¿Qué haríamos con esa mutilación del universo si el universo mismo es un libro?

Gonzalo Rojas.

sábado, agosto 15, 2009

Sábado de relecturas

sábado, agosto 15, 2009
Creo que lo bello no es una sustancia en sí sino tan sólo un dibujo de sombras, un juego de claroscuros producidos por la yuxtaposición de diferentes sustancias. Así como una piedra fosforescente, colocada en la oscuridad, emite una irradiación y expuesta a plena luz pierde toda su fascinación de joya preciosa, de igual manera la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra.


Junichiro Tanizaki.
(Contratapa a Claroscuro, de Gonzalo Millán).

sábado, agosto 08, 2009

Las ciudades invisibles

sábado, agosto 08, 2009



Marco Polo describe un puente, piedra por piedra.

-Pero, ¿cuál es la piedra que sostiene el puente? -pregunta Kublai Jan.
-El puente no está sostenido por esta piedra o por aquélla -responde Marco-, sino por la línea del arco que ellas forman.

Kublai permanece silencioso, reflexionando. Después añade:

-¿Por qué me hablas de las piedras? Lo único que me importa es el arco.

Polo responde:

-Sin piedras no hay arco.

Italo Calvino. Las ciudades invisibles.

 
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