viernes, mayo 01, 2009

Griposa

viernes, mayo 01, 2009
Como pollito (enjaulado) y con litros de té (hierbas varias, miel, limón); incluido el paracetamol cada ocho horas.

Hice un almuerzo rápido y ligerito y renové mi jarra de té. Me quedé tres horas mirando al limbo desde el comedor y luego otra hora durmiendo. Pensé que podría leer, pero no.

Uno a veces desea estar enfermo para dormir las horas que los días no regalan, o para leer los libros que llevan años en la lista de pendientes. Estúpida fantasía, porque es que hay que saber estar enfermo, y yo no sé. Quiero tener el mismo ánimo de siempre y resulta que la cosa sólo da para dormir y sonarse la nariz como posesa.

El espejo me devuelve los ojos vidriosos e hinchados, y el aspecto de un Rudolph cualquiera. Más encima, la gente que me ha hablado por teléfono tiene el poco tino de hacer chiste: "¿no te habrás pegado la influenza porcina por ahí?, entre tanto paseo por el hospital... jaja!?".

Imagínate. Primer caso en el país. Claro, yo daría una entrevista con todo y frasecita para los medios: ¿y la vacuna cuándo por estos lados? ¡Soy muy joven para morir! (llanto incluido).

Y así con mayo.

jueves, abril 23, 2009

Rescate

jueves, abril 23, 2009

Del diario:


"Decididamente, soy una hija de puta. Ex profesa. Y no es que no me avergüence, sino que afirmar otra cosa sería ser, además, una mentirosa de mierda. Tanta importancia al famoso M. y hoy, nomás porque sí, ni lo saludé. Recién un par de horas después recordé que él tenía una prueba muy importante, hoy.

Y también porque sí, se me ocurrió llamar, anoche, a O. R. Mi consentido. Quería escuchar su voz y que escuchara la mía. Mi risa, porque cuando estoy con él siempre me río, aunque sea sólo una forma de ahuyentar la tristeza. Yo creo que él me hace bien y yo le hago bien a él. Por eso nos atraemos el uno al otro, al punto de sentirnos necesarios. Pero, como en la canción de Ana Gabriel “amigos simplemente amigos y nada más”. Porque ya sé que la distancia es realmente asesina. Hasta es más hija de puta que yo. Já.

Esta tarde me quedé dormida después de una agotadora jornada. Estuve durante la mañana en supervisión, con el grupo de nueve personas incluyendo a la ayudante y al profesor R. Al fin un espacio académico que me gusta, ¿porque no es académico? Trabajamos con simbolismos a través de la elección de un juguete. Los míos --un grupo de piedritas, un pecesito de plástico con agua en su interior y una mosca de plástico-- fueron elegidos con el mayor de los goces. Estaba fascinada.

Pensé que hoy podía haber conocido a mi primera paciente, también. Finalmente se canceló la sesión... para mi alivio o mi desconcierto. A esperar, aún.

Por eso me fui hace unas horas en un viaje onírico que me dejó la mente llena de sensaciones. Escaleras, túneles de colores brillantes, el pescadito con agua en su interior, etcétera, etcétera. El poema que O.R. me dedicara esta mañana, pensando en mi voz, en la necesidad de un abrazo cuando no podemos permitirnos siquiera la tristeza. Tantas cosas que suceden entre paréntesis y que no consigo abarcar; tantas cosas que se pierden y forman parte del background en el que vivo y me sumerjo, como mi pescadito, a explorar lo que se encuentre primero a la vista.

Si un día consiguiera, realmente, aquel semáforo mental que me empeño en desear, ¿le pondría pausa a mis torbellinos? ¿No son ellos los que me mantienen viva, acaso?"


Abril, 1, 2008.

viernes, abril 17, 2009

Madredeus - O Mar

viernes, abril 17, 2009


O Mar / Madredeus

No nenhum poema
o que vos vou dizer
Nem sei se vale a pena
Tentar-vos descrever
O Mar
O Mar

E eu foi aqui ficando
os pra O poder ver
E foi envelhecendo
sem nunca o perceber

O Mar O Mar...

viernes, abril 10, 2009

Cumple-

viernes, abril 10, 2009

Aquí la torta: dos "pingüinos". La de vela azul es la de Andrea y la blanca para mí.
Feliz cumpleaños, hermana. Feliz cumpleaños, A.

lunes, abril 06, 2009

Contradicción

lunes, abril 06, 2009
Casi casi como aquella en la escena en que dice que no, pero sí. Al menos como dice el título: con ánimo de amar, lo cual puede llegar a ser en ciertas circunstancias más que suficiente. Y el otoño, las id(e)as, los regresos, más o menos todo acomodándose al lienzo de lo que va sucediendo, a paso firme, dentro de mí.

Desde el piso inferior del bus de dos niveles, imagino la historia de dos mujeres. La una y la otra serían distintas, pero idénticas. De alguna forma, en su discurso, en sus palabras, iría desapareciendo la (aparente) distancia, hasta quedar sólo el contenido. La historia en el fondo sería simplemente una visión, una óptica particular que los demás pueden (o no) compartir. Nada del otro mundo.

Me pregunto si resultaría contar algo así. A mí me suena verídico, digamos, al menos susceptible de ser cierto. La una pensaría que los hombres son un mal necesario, y la otra que son un bien prescindible. La una usaría palabras modositas y la otra hablaría a las patadas, puteada tras puteada y sin intenciones de allegarse a un cielo del que ha sido excluida antes de intentar siquiera entrar en él. Tendrían ideas sobre la vida, aunque más bien serían juicios. Juicios sobre la realidad.

Las dos tendrían parte de mí y con ello, tal vez, redimiría algunas contradicciones. Pienso en las diferencias como aquel punto mágico que he visto cuando amanece por un sólo lado del camino, mientras que el otro continúa oscuro, con la luna por delante. En algún punto ese universo contradictorio se une, se toca. En alguna parte del firmamento todo eso es lo mismo, sólo que es dificil verlo. Es difícil tenerlo en cuenta.

El viernes, mientras veía Con ánimo de amar (Wong Kar-Wai, 2000), me acordaba de la sugerencia que hace ya tiempo me hiciera O. sobre ella. Creo haberle hablado de mi fascinación por Ki-duk, el director surcoreano y de su película Time, en la que dibuja el miedo al paso del tiempo en una relación amorosa. Me preguntaba si aquella complicidad de la pareja protagonista, tenía algo que ver con la nuestra. Y el miedo, al parecer inevitable, a ser como los otros, como los que engañaron primero. La contradicción.

Me pregunto si convendría aceptar que prender la luz tiene más que ver con el permanecer a oscuras, con los ojos abiertos, que con encender una lámpara y quedar, encandilado, a ciegas.

lunes, marzo 30, 2009

Misura

lunes, marzo 30, 2009

a Omar Requena.


Quizás
la medida de este amor
sea proporcional
a las vueltas que me dí antes
de entender que la fuerza de gravedad
era mucho más tangible
que mis miedos.

domingo, marzo 29, 2009

Empanadas de murta

domingo, marzo 29, 2009
Cosas del sur. La murta, fruto silvestre que nadie por estas latitudes conoce. Crece en arbustos que alcanzan el metro de altura, y se cosecha desde mediados de marzo hasta fines de abril. El fruto se caracteriza por su aroma intenso, embriagador. Es de color rojo, cuando está maduro. No mide más de medio centímetro, y es blanco y blando por dentro.

En casa, mi mamá hacía por estas fechas las típicas empanadas de murta, así como las de manzana verde. Las de murta eran mis preferidas, por el aroma que permanecía la tarde entera en toda la cocina. También se hace licor con ella (el "murtao") y dulce (mermelada).

Dejo la receta de las empanadas y algunas fotos que tomé.


A

(15 unidades)

Ingredientes:
Masa
  • 700 gr. de harina.
  • 100 gr. de margarina.
  • 3 huevos.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 1 cdta. polvos de hornear.
  • agua tibia/leche.
Relleno
  • 1 kg. de murtas.
  • azúcar (1 cucharadita por empanada)
Preparación

Haga el típico "volcán" con la harina. Incorpore los polvos de hornear y el azúcar. En el "cráter" de su volcán, ponga los huevos (yema y clara) y la margarina, derretida. Incorporar los ingredientes con una mano. Agregar agua tibia o leche, hasta lograr una masa blanda.
Para el relleno, las murtas deben estar limpias. Debe quitársele la corona y hojitas o palitos, si es que lo traen. Cuando la masa esté extendida, se coloca al centro una cucharadita de azúcar y encima un puñado de murtas.
Cocinar a horno con fuego medio por 45 minutos, aprox.

 
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